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Paul Ehrlich (1854-1915)

Sus aportes en el campo de la inmunología lo hicieron acreedor del premio nobel
en Fisiología y Medicina en1908.
En 1901, Paul Ehrlich, mientras trabajaba en el instituto de Enfermedades
Infecciosas de Berlín, descubrió un compuesto que contenía arsénico, el 606-
Salvarsan, 606, porque fue el compuesto número 606 que probó en animales de
experimentación y que tuvo actividad para la enfermedad de sífilis, compuesto al
que llamó “bala mágica”.
Hacia 1890, se encargó de desarrollar un método preciso para medir el poder
neutralizador de las antitoxinas para el tétanos y la difteria, previamente
descubiertas por Emil Von Behring. Al compararlas con un estándar y luego
monitorear la potencia de antitoxina producida por los animales experimentales
después de la inyección de la toxina o el toxoide. El resultado final obtenido fueron
preparaciones estandarizadas, muy potentes y eficaces que despertaron el interés
en el campo de la seroterapia.
De las investigaciones de Ehrlich sobre ricino y abrina, toxinas de origen bacteriano,
llegó a un punto muy interesante, el pico de inmunidad se alcanza después de dosis
repetidas en el sexto día, en forma comparable con las crisis de neumonía o
sarampión. También son conocidos sus experimentos de transferencia de
inmunidad de la madre al hijo a través de la lactancia o la herencia. Investigaciones
que el extendió al tétanos y a la erisipela porcina.
Más aún, son interesantes sus ideas acerca del origen de las antitoxinas
(anticuerpos) y su posterior determinación de la potencia del suero contra la difteria,
que amplió para el tétanos. Consideró a las antitoxinas como componente natural
de las células con cadenas laterales o receptores, que forman parte de la propia
célula. Al unirse dichas cadenas laterales con la toxina, se genera un cambio
profundo sobre toda la célula incluyendo al núcleo. De tal unión, se generan nuevas
cadenas laterales que son expulsadas de la célula y que entran en el corriente
sanguíneo, y forman así el antisuero que neutraliza a las toxinas.
Las ideas de Erich sobre las cadenas laterales, demuestran la gran originalidad de
su persona, pues dichas ideas son semejantes a las interacciones entre moléculas
de superficie presentes en las células B y T con un determinado antígeno, lo cual
produce una expansión clonal que lleva a la liberación de inmunoglobulinas hacia el
torrente sanguíneo.

por: Molina-Vázquez Feliciano

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